Aceite para coches clásicos: el elixir que te permite preservar tu patrimonio automotriz

Cualquier entusiasta del motor sabe que un coche clásico no es simplemente otro medio de transporte; es una cápsula del tiempo, una pieza de ingeniería que cuenta una historia y un legado que merece ser preservado.

Pero mantener estas joyas en perfecto estado de funcionamiento requiere algo más que una buena limpieza y una puesta a punto ocasional. Hay que atender muchos detalles. Entre los más críticos, y a menudo incomprendidos, está la lubricación.

De hecho, muchos propietarios cometen el error de pensar que el aceite más caro y moderno del mercado es automáticamente el mejor para ese motor de hace cuarenta o cincuenta años.

Nada más lejos de la realidad. El uso de un lubricante inadecuado puede ser el principio del fin.

Acompáñanos a descubrir por qué el aceite para coches clásicos es, en realidad, un componente específico y vital, qué características debe tener y cómo elegir el adecuado para que tu “tesoro” siga rugiendo por muchos más años.

¿Los motores clásicos necesitan un aceite diferente?

Para nadie es un secreto que la ingeniería automotriz ha evolucionado de forma abismal en las últimas décadas.

En la actualidad, los motores son diseñados con tolerancias milimétricas, materiales ligeros y sistemas de post-tratamiento de gases (como los catalizadores y los filtros de partículas) muy sensibles.

En cambio, los motores de los coches clásicos se construyeron con tecnologías de metalurgia diferentes y holguras mucho más generosas.

Por lo tanto, los aceites modernos están formulados para cumplir con estrictas normativas medioambientales y maximizar el ahorro de combustible.

Y para lograr esto, suelen ser muy fluidos y venir acompañados de paquetes de aditivos que han eliminado componentes que eran esenciales para los motores antiguos, pero que ahora perjudican a los catalizadores.

Por ello es por lo que buscar un aceite específico para coches clásicos no es un capricho, es una necesidad técnica de supervivencia mecánica.

Características básicas de un buen aceite para coches clásicos

Para que un lubricante sea apto para un motor de época, debe cumplir con una serie de requisitos técnicos que lo diferencian claramente de los aceites sintéticos de última generación que encontramos en cualquier gran superficie, como son:

El ZDDP (Zinc y Fósforo)

Este es, sin duda, el punto más crítico. El ZDDP (Dialquilditiofosfato de Zinc) es un aditivo antidesgaste que actúa bajo condiciones de extrema presión.

Los motores clásicos suelen utilizar taqués planos (flat tappets) en lugar de los rodillos que usan los motores más modernos. Pero en el punto donde la leva empuja el taqué, se produce una intensa fricción metal-contra-metal.

Actualmente, los aceites modernos contienen una mínima cantidad de Zinc porque este contamina los catalizadores. Sin embargo, en un motor clásico, la falta de ZDDP puede provocar el desgaste prematuro del árbol de levas en cuestión de pocos kilómetros.

De manera que, un buen aceite para coches clásicos debe contener niveles adecuados de Zinc (generalmente por encima de las 1.200 ppm) para crear una capa protectora química en estas zonas críticas.

Viscosidad adecuada y estabilidad de la película

Por otra parte, los motores antiguos tienen tolerancias o “juegos” mucho mayores entre sus piezas móviles.

Si utilizas un aceite muy fluido (un 0W-30 o un 5W-30), la película lubricante será demasiado fina para sellar correctamente los segmentos del pistón o las guías de válvulas.

Esto se traduce en un consumo excesivo de aceite, pérdida de compresión y, lo que es peor, una presión de aceite peligrosamente baja cuando el motor está caliente.

Es decir, los aceites para clásicos suelen tener viscosidades más altas, siendo el SAE 20W-50 el estándar de oro para la mayoría de los coches de los años 60, 70 y 80.

Los mismos mantienen una película espesa que protege los cojinetes de biela y bancada, compensando las mayores holguras de la época.

Detergencia controlada

Finalmente, está el hecho de que los aceites modernos son altamente detergentes para mantener los motores nuevos impecables. E

n cambio, en un motor clásico que no ha sido reconstruido recientemente, suelen existir depósitos de carbonilla y lodos que, en cierto modo, ayudan a sellar juntas antiguas de corcho o fieltro.

Si introduces un aceite con demasiada detergencia, estos depósitos pueden desprenderse de golpe, provocando dos problemas: fugas masivas de aceite por retenes antiguos y, lo más peligroso, la obstrucción de los canales de lubricación.

Los coches clásicos requieren de aceites que mantengan el motor limpio pero sin ser agresivo con los residuos “estructurales” del pasado.

Cómo elegir el aceite adecuado según los años de tu vehículo

Ahora bien, no todos los clásicos son iguales. Un coche de los años 20 requiere cuidados muy distintos a uno de los años 80. Según los expertos, la clave está en entender la tecnología de cada era:

  • Veteranos y pre-guerra (hasta 1945): muchos de estos coches no tenían filtro de aceite. Para ellos se suelen utilizar aceites monogrado (SAE 30 o SAE 40) sin detergentes, para que las impurezas decanten en el fondo del cárter en lugar de mantenerse en suspensión circulando por el motor.
  • Clásicos de posguerra y la época dorada (1950 – 1980): es la era del 20W-50 mineral. Son motores que ya incorporan filtros de aceite y requieren una fuerte protección contra el desgaste del tren de válvulas.
  • Youngtimers (años 80 y 90): aquí ya se empiezan a ver motores con tolerancias más ajustadas y, en algunos casos, catalizadores tempranos. Para estos modelos, un 10W-40 semisintético de alta calidad con un paquete de aditivos equilibrado suele ser la mejor opción.

La importancia de elegir bien

Lo primero que debes saber es que elegir el aceite correcto para tu coche clásico, además de evitar importantes averías mecánicas, también protege la inversión económica que supone el vehículo.

Ten en cuenta que un motor con el árbol de levas “comido” por falta de Zinc requiere una reparación que puede costar miles de euros y, en ocasiones, la búsqueda de piezas que ya no se fabrican.

Además, el aceite en un clásico tiene una función refrigerante mucho más activa que en los coches de ahora, que confían más en sus complejos sistemas de radiadores y ventiladores eléctricos.

Un aceite con la viscosidad correcta ayuda a disipar el calor de las zonas internas del motor, evitando así el sobrecalentamiento en los meses de verano, tan comunes en nuestra geografía española.

El papel de los retenes y juntas

También es necesario recordar que los aceites sintéticos de hoy en día de baja calidad pueden ser muy agresivos con los antiguos elastómeros.

Por eso, muchos propietarios se quejan de que su coche “empezó a gotear” justo después de un cambio de aceite con un sintético moderno.

La razón es que los aceites específicos para clásicos contienen acondicionadores de juntas que ayudan a mantener el caucho y el corcho flexibles, evitando que se resequen y agrieten. 

¿Aceite mineral, semisintético o sintético?

Este es un debate que sigue vivo. Sin embargo, la recomendación profesional suele ser bastante clara:

  • Mineral: es la base preferida para los motores más antiguos por su compatibilidad química y su capacidad para crear películas de aceite resistentes.
  • Semisintético: una excelente opción para coches de finales de los 70 en adelante, ofreciendo lo mejor de ambos mundos: protección en el arranque en frío y estabilidad térmica.
  • Sintético: solo recomendable si el motor ha sido completamente reconstruido con materiales modernos, juntas de Viton y tolerancias actuales. Aun así, debe ser un sintético formulado específicamente para clásicos (con alto ZDDP).

Como verás, mantener un vehículo de este tipo es un acto de respeto hacia la cultura automotriz.

Por ello, no debemos escatimar en el elemento que garantiza que el corazón de la máquina siga latiendo.

En ninguna circunstancia, el lubricante para tu coche clásico es un producto de marketing, sino una herramienta de ingeniería diseñada para compensar las carencias de la tecnología antigua y protegerla de las limitaciones de la química moderna.

Así que cuando eliges un lubricante especializado, te estás asegurando que tu coche sobreviva en las mejores condiciones, rindiendo al máximo nivel posible, para poder disfrutar de la carretera con la confianza de que cada biela y cada leva están envueltas en un escudo protector infalible.

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