Alfa Romeo Giulietta Quadrofoglio Verde

La marca italiana Alfa Romeo ostenta una histórica tradición deportiva en todos sus modelos, incluso los más básicos, puesto que muchos años atrás eran los verdaderos coches de carreras que dieron lugar a los Ferrari. Ya no es tanto así en busca de la rebaja en los consumos y de la máxima fiabilidad exigida hoy día. Uno de sus últimos estandartes compactos más deportivos fue el 147 GTA, con unas prestaciones excelentes y unos consumos desorbitados, un modelo ya de antigua generación que ha sido sustituido recientemente el nuevo compacto superatractivo Giulietta. Hasta la fecha sólo existían versiones iniciales gasolina y diésel moderadas, hasta la llegada hace poco tiempo del Giulietta de altas prestaciones, al que han denominado Quadrifoglio Verde con el clásico trébol de cuatro hojas verde sobre un triángulo blanco, simbología y terminología que ahora utilizan las versiones de altas prestaciones de todos sus modelos.

a favor-Motor compacto muy potente y divertido-Acabado y equipamiento de lujo-Atractivo diseño de estilo italianoen contra-Modo de conducción Normal sin brío-Rumorosidad de rodadura notable-Posición al volante poco ergonómica
Este Giulietta Quadrifoglio Verde refleja por toda su fluida carrocería un claro espíritu de carreras aditamentado con discretos elementos deportivos. Como sólo los  italianos saben hacer, combina magistralmente un diseño lleno de personalidad con una musculatura esculpida combinada con una elegancia italiana innata que atrae todas las miradas, y más con este color rojo tricapa metalizado que ellos llaman Rojo Competizione, que comparte con el superdeportivo Alfa 8C Competizione de altísimas prestaciones.

Potencia bruta a base de turbo
Esta versión Quadrifoglio Verde del Giulietta nos deja boquiabiertos recurriendo a un motor llamativamente pequeño para entregar una potencia muy elevada. Mediante la aplicación del concepto Downsizing de reducción del cubicaje, se ha desarrollado un bloque de 1,75 litros TBI con inyección directa de gasolina y turbocompresor de baja resistencia que consigue entregar una excelente potencia de 235 cv a 5.500 rpm y un impresionante par motor nunca visto para un motor de este cubicaje de 340 Nm desde sólo 1.900 rpm, logrando al tiempo unos consumos bastante destacables de 7,6 litros a los 100 km en ciclo combinado según datos oficiales. Se combina siempre con un cambio manual de 6 velocidades muy rápido y preciso, aunque quizás con bastante recorrido de palanca para ser un deportivo. Lo que es evidente es que es menos excitante que su antepasado 147 GTA de 250 cv y motor atmosférico V6 de 3.2 litros, pero también es más lógico y utilizable que aquel en condiciones normales. Además, dentro del segmento de compactos GTI es de los menos potentes, pero también de los más elegantes y distinguidos.

Las prestaciones, como es de suponer son muy buenas, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y una velocidad máxima de 242 km/h. Además, para adaptar el comportamiento del chasis al nuestro modo de conducción en cada instante ofrece de serie el sistema DNA, que permite ajustarlo en tres niveles, desde el modo Normal, hasta el deportivo Dynamic, pasando por el All-Weather de condiciones climatológicas adversas. En el modo Dynamic, el motor está lleno de fuerza desde las primeras vueltas con unas recuperaciones fulgurantes, pero no nos ha convencido demasiado la radicalidad de sus diferentes modos de entrega de potencia, es decir, en modo Normal es un coche totalmente descafeinado en busca de los menores consumos, mientras que en modo Dynamic la entrega es demasiado puntiaguda y entrega de golpe toda la potencia con demasiada vigorosidad pegándonos al asiento y resultando una sensación algo incómoda.

Por esta brusquedad y por su puesta a punto del chasis tan rígida, exige gran experiencia al volante para controlarlo a la perfección cuando vamos rápido si queremos ir por el sitio, mostrando aun así maneras bastante nobles y equilibradas. Contrarresta bastante esta exigencia su excelente dirección electrohidráulica, que sigue siendo de los pocos modelos que no optan por una totalmente eléctrica.
Los principales valores del Giulietta Quadrofoglio Verde es un precioso diseño de estilo italiano y un carácter fuerte con un motor lleno de garra
Deportividad discreta y elegante
Otra de sus grandes virtudes, dado que las prestaciones no son de lo más destacado entre los modelos de su segmento, es su exquisito diseño deportivo de estilo italiano en un compacto de muy grandes dimensiones, al estilo de su primo hermano Lancia Delta, con rasgos realmente elegantes se mire por donde se mire y detalles de gama alta apreciables por toda la carrocería, como en las originales ópticas con iluminación por led´s delante y detrás, delante con iluminación diurna de serie, y unas líneas esculpidas muy fluidas por el capó y la puertas. Además para esta versión existen varias llantas específicas de 18 pulgadas, como las multirradio de tipo turbina de nuestra unidad que combinan el color negro con matices cromados.


El interior es tan amplio como elegante y discreto. Con un salpicadero diáfano y sencillo, su aspecto resulta muy atractivo y está realizado con plásticos de buena calidad, protagonizado por una consola central realizada en un material símil aluminio oscurecido que alberga los sistemas de audio, navegación y entretenimiento, datos que muestra en una pantalla abatible en la zona superior donde también se reflejan datos propios de la conducción y la mecánica como la presión del turbo, la entrega de potencia sobre el total y un indicador de fuerzas “G”. Justo debajo, nos encontramos unos elegantes selectores cromados circulares del sistema de climatización, con un aspecto muy elegante. En esta versión deportiva nos envuelve por doquier la piel de primera calidad, que encontramos en los asientos deportivos con calefacción y regulación eléctrica con el logotipo de Alfa Romeo estampado en los cabeceros. Sin embargo, a pesar de tener una sentada muy cómoda, no nos brindan una postura al volante ideal, por el defecto genético que le encontramos a todos los coches de la marca de posición de volante demasiado inclinado sin la posibilidad de ponerlo recto o vertical, lo que resta deportividad a las sensaciones.
El señorío de este deportivo italiano se ve algo empañado para los más conservadores por un exceso de rumorosidad perceptible desde el interior por los pasajeros debido a un chasis muy deportivo y una suspensión puesta a punto bastante rígida.

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